Mancha en el deporte blanco

Cancha central de Wimbledon / Wikimedia Commons

Aryna Savbalenka, bielorrusa, es la jugadora 4 del mundo en el ranking de la WTA, que rige al tenis femenil. Además de ser una jugadora poderosa por su altura y su potencia, su simpatía y pasión en la cancha atraen a miles de seguidores a sus partidos.

Daniil Medvedev es el actual número 2 del mundo de la ATP, sólo por debajo de la raqueta de Novak Djokovic. Con su consistencia, velocidad, rudeza y extraordinario control en el fondo de la cancha, verlo jugar es un “must” para cualquier amante del tenis.

Estas dos estrellas del tenis internacional (y otras figuras rusas como Andrey Rublev, Karen Khachanov, Aslan Karatsev, Anastasia Pavlyuchenkova y Daria Kasatkina , y la carismática bielorrusa Victoria Azarenka) no podrán participar en la llamada Catedral tenística mundial, Wimbledon.

La organización tenística del Reino Unido dio a conocer el miércoles 20 de abril que impedirá que jugadores rusos y bielorrusos participen en el emblemático torneo de junio por la invasión que los gobiernos de sus países realizan contra Ucrania.

En un deporte que se jacta de ser justo por sus reglas y multicultural por todas las nacionalidades que convoca y donde el único límite para entrar a un torneo es su calidad tenística, esta medida es peligrosa por nacionalista y discriminatoria.

Los tenistas profesionales son nómadas por naturaleza: van de torneo en torneo en diferentes países; suelen hablar varios idiomas, juegan dobles con jugadores de otras nacionalidades y son pocos los que viven en los países donde nacieron: Son ciudadanos del mundo. Esta decisión les niega su valor como individuos.

El deporte tradicionalmente se ha visto como un aliado para unir y convocar, no para dividir; para crear concordia, no polarización; para generar respeto y cooperación, no división y encono.


Y desafortunadamente, esta medida del torneo tenístico más importante a nivel mundial abona al discurso de odio y la separación, en lugar de la unidad y la concordia tan necesarias en esta era.


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