Periodismo feminista

Hoy en el 8M, Día Internacional de la Mujer, rindamos un homenaje a todas las periodistas que desde sus trincheras trabajan todos los días por la defensa de los derechos de las mujeres

¿Qué significa periodismo feminista?

Pienso en una imagen: Las niñas que están formadas en el patio de la escuela. Algunas miran al suelo, otras retan a la cámara. 

Para mí el periodismo feminista debe transmitir todo lo que esas niñas hacen y son capaces de hacer; mostrar sus sonrisas amplias llenas de sueños, sus habilidades en el futbol, la gimnasia, la química, la administración, la astronomía o la lucha libre; dar a conocer esos miedos que las agobian de tener granos en la adolescencia o de que el chico o chica o chique con quien sueñan les haga caso; mostrar lo que ya han enfrentado a sus escasos ocho años, como levantar el plato de su hermano de la mesa o cuidar al bebé en pañales porque mamá tiene que trabajar y papá no existe en la foto o soportar la mirada inquietante del hombre que las observa mientras cruzan la calle o se suben al camión.

Creo que en el gran mosaico que significa hacer buen periodismo se trata de reconocer y abrir espacios a las historias de las mujeres tanto tiempo invisibilizadas y disminuir esa brecha que nos tiene muy por detrás en la agenda “de lo que es importante”. 

Se trata de poner a esas niñas en el primer lugar de la fila. Dar a conocer sus historias, educar en perspectiva de género, cambiar conciencias que generen leyes y modifiquen instituciones con el compromiso de frenar las violencias que matan a miles de mujeres cada día. 

El periodismo feminista es contar sus historias y las de otras mujeres, y también es cuidar, y también es vivir la ética día a día. Es, como el buen periodismo, un periodismo inconforme con lo que la conciencia sabe que no es correcto.

Es, como dice la escritora y periodista peruana Gabriela Wiener, luchar contra la violencia de género, pero también contra la violencia racista y contra la violencia social, política y económica

Es luchar con la pluma, la palabra y las acciones contra los machismos que discriminan a las mujeres y minimizan sus tareas en el campo laboral. Esos machismos que relegan, que no saben escuchar sus necesidades y que acallan sus voces. 

Es escribir y gritar esas historias para que cada día esas niñas de la fila, esas mujeres que están en el trabajo, en la casa, en la calle, se sientan seguras y plenas y para que todas puedan tener un presente y un futuro libre que les permita ser y hacer lo que ellas quieran.

Nota: Este texto lo escribí para aplicar a un puesto en un sitio de periodismo feminista. Lo comparto editado porque lo considero pertinente en el contexto del 8M.

Descubre más desde Miscelánea verbal

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Deja un comentario

Descubre más desde Miscelánea verbal

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo