Blog personal de Claudia Guerra, editora, periodista y lectora.
‘Al ser reportera pongo mi granito de arena’
En charla con estudiantes, la reportera Imelda Robles señala la importancia de visibilizar sectores vulnerables
Por Leslie Jessica Pantoja González
Para Imelda Robles el periodismo es una herramienta con la que ella puede ayudar a la sociedad.
“Ser reportera me permite poner mi granito de arena en esta sociedad para ayudar a otras personas; el periodismo te da oportunidad de visibilizar sectores vulnerables”.
La periodista del periodico El Norte, de Nuevo León, de Grupo Reforma, en sus reportajes toca temas sensibles como abusos, violaciones, migración y privatización de la libertad que le dan un gran impulso para seguir en este camino.Ella quiere lograr un cambio con sus notas.
“Poder incidir en otras personas son de las cosas que más me gustan, enfocarme en temas de derechos humanos y cubrir esas notas me permite hacerlas visibles y lograr que sean escuchados con esperanza de justicia”.
Imelda Robles, periodista de Grupo Reforma
La periodista ofreció una charla sobre su experiencia profesional a estudiantes de la carrera de Comunicación y Cultura de la UACM, Plantel Cuautepec, donde compartió anécdotas sobre su labor periodística.
La reportera recuerda que el caso más sensible que cubrió fue cuando un menor, por accidente, mató a su hermano con el arma de su padre en Monterrey.
Tuvo que asistir al funeral para poder platicar con sus familiares en el velorio del menor, pero ella como reportera buscó ser cuidadosa con sus palabras.
“No hay que perder el foco como reportera, pero tampoco hay que dejar de ser sensibles ni humanos”, declara Robles.
Ella cuenta que una de sus notas favoritas fue sobre unos migrantes de Cadereyta Jiménez, en Nuevo León, lugar de campos de cultivo ubicado a una de hora de Monterrey.
Robles junto con una fotógrafa llegó al lugar para cubrir una nota sobre los maestros que ayudan en la educación de los niños de los padres inmigrantes que llegan en su mayoría de San Luis Potosí, Hidalgo y Veracruz.
Al llegar se topó con migrantes que trabajaban ahí y pudo platicar con ellos sobre las condiciones de trabajo.
Los migrantes le contaron que eran contratados de palabra durante 3 meses y se les pagaba al término de ese tiempo, su sueldo era de 80 pesos diarios y sin descansos, bajo el sol, con un desayuno de frijoles y arroz, y si deseaban adquirir algo de la tienda que estaba en el lugar se les descontaba de su pago.
“Fue impactante llegar y ver a hombres, mujeres y niños en pésimas condiciones, había madres cargando a sus bebés de 1 o 2 años bajo el sol recogiendo cultivos.
“Al publicar esta nota los dueños del lugar se enojaron, pero uno tiene que aprovechar las oportunidades que se le presenten. La publicación me gustó mucho por el contenido y las imágenes”, detalla Robles.
El periodismo, menciona, es tan apasionante que puede ser adictivo y consumir gran parte de su día, pero recomienda equilibrar y poner límites.
“Yo llevo 13 años dedicándome a esta profesión y desde hace unos 2 años para acá he buscado este equilibrio. Salía del trabajo y en mi caso seguía buscando y mandando información”, expresa Robles.
El periodismo para ella es una herramienta poderosa que puede llegar a crear una mejor sociedad.
Señala que al poner su granito de arena puede ayudar a visibilizar casos que no vemos o no son comunes y hacer que las personas noten las distintas realidades.
Y al lograr sensibilizar, expresa, habrá mejores personas.
La autora es estudiante de la carrera de Comunicación y Cultura de la UACM. Esta nota fue realizada como partre de la asignatura de Periodismo Escrito, en el Plantel Cuautepec. Un agradecimiento especial a la periodista Imelda Robles por su permiso para la publicación de este texto.