
Las ruinas arqueológicas de Chachoben y San Gervasio atraen a miles de turistas extranjeros, pero son grandes desconocidas para los mexicanos. del radar nacional
En el extenso mapa del patrimonio arqueológico maya en México hay dos tesoros arqueológicos que atraen a miles de extranjeros, pero son casi desconocidos para los turistas nacionales.
Se trata de las zonas arqueológicas de Chacchoben y San Gervasio, ambas en Quintana Roo.
De acuerdo con cifras del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), entre 2024 y el primer trimestre de 2025, Chacchoben recibió poco más de 5 mil visitantes mexicanos. En contraste, más de 140 mil turistas extranjeros recorrieron sus estructuras.
El caso es similar en San Gervasio, donde más de 90 mil turistas internacionales conocieron su pasado maya, frente a los 7 mil nacionales que lo recorrieron, como reveló un análisis comparativo realizado a partir de las cifras de asistencia nacional y extranjera a 20 sitios arqueológicos custodiados por el INAH.
¿Por qué tan pocos visitantes mexicanos?
¿Falta de difusión y promoción local?, ¿centralismo cultural enfocado en los sitios más estelares?, ¿barreras económicas del turismo nacional?
Más allá de las razones que pueda haber detrás de los pocos visitantes nacionales que reciben estos dos lugares, lo cierto es que guardan una riqueza histórica y cultural que vale la pena conocer y difundir.

Chacchoben: La casa del maíz rojo
Ubicada en el sur de Quintana Roo, cerca de Bacalar, Chacchoben recibe el nombre de la localidad en la que se ubica y en maya significa “el lugar del maíz rojo”.
Todavía rodeada por la selva, fue fundada hace 23 siglos como un grupo de aldeas a la orilla de los lagos del sur de Quintana Roo.
La enorme colección de fragmentos de incensarios procedentes de este sitio pone de manifiesto la importancia que tuvo como lugar de veneración y peregrinaje.
Más allá de su promoción en el exterior, Chacchoben tiene una historia de organización comunitaria. Desde finales de los años noventa, el ejido que alberga este sitio ha impulsado proyectos de ecoturismo para el desarrollo local.
Sin embargo, la tesis de maestría del 2008 de Icela Sauri Palma, Organización y participación ejidal para el ecoturismo: el caso de Chacchoben, Quintana Roo, de El Colegio de la Frontera Sur (ECOSUR), mostró que los beneficios han sido limitados para la comunidad debido a su baja participación en la toma de decisiones y la distribución de ingresos turísticos.
Esta desconexión entre el discurso del turismo sustentable y la realidad local podría ser un factor para que este sitio siga fuera del radar nacional, incluso para los interesados en el patrimonio maya.
Qué ofrece al visitante:
- Tres grandes estructuras piramidales y varias plataformas ceremoniales. La estructura más importante es la Acrópolis, un basamento semicuadrado de entre 8 y 13 metros de altura
- Escalinatas, altares, y vestigios de pintura mural roja.
- Un entorno rodeado de selva tropical, que realza la experiencia arqueológica.
San Gervasio, ¿lugar de peregrinación femenina?

San Gervasio es el sitio arqueológico maya más importante de la isla de Cozumel, en Quintana Roo. Hasta ahí la certeza. Lo que no está del todo claro es si esta joya arqueológica fue un centro ceremonial dedicado a Ixchel, diosa maya de la fertilidad, o no, pues el Sistema de información Cultural (SIC) del Gobierno de México da versiones encontradas.
Por una parte, señala que fue un sitio dedicado a la diosa.
“San Gervasio era un sitio dedicado a la diosa Ixchel (Ella del arco iris), deidad de la partería, fertilidad, medicina y tejido. Todas las mujeres de los asentamientos mayas en el continente hacían la peregrinación al santuario de Ixchel en algún momento de su vida”, indica en la descripción del sitio. (https://inah.gob.mx/zonas/zona-arqueologica-san-gervasio)
Sin embargo, el análisis de la arqueóloga y mayista Adriana Velázquez Morlet, también en el mismo SIC, muestra que la relación no está claramente establecida.
“Para el visitante de Cozumel, este sitio resulta sumamente atractivo, pues es una muestra del entorno natural y cultural en que vivieron los antiguos habitantes de la isla, más que un lugar de comercio, peregrinaciones y ceremonias sobre las que aún hay mucho por estudiar”, apunta en el portal Lugares INAH.
Qué ofrece al visitante
- Templos pequeños interconectados por sacbés (caminos blancos mayas).
- Estructuras como el Ka’na Nah (Casa Alta) y el Templo de las Manitas, que conserva huellas rojas en sus muros.
- Una arquitectura íntima y cargada de espiritualidad, que contrasta con la monumentalidad de otros sitios.
Más allá de los sitios emblemáticos, Chacchoben y San Gervasio representan una oportunidad para diversificar las rutas del turismo cultural en México.
Conocer estas zonas no solo amplía la mirada sobre el pasado maya, sino también sobre las realidades culturales y comunitarias de estos espacios.

