Se emplean en la informalidad
para salir adelante
Ante la falta de oportunidades, estudiantes del plantel Cuautepec trabajan de manera informal, aunque desean un trabajo estable
Por Andrea Arely Nolasco Arriaga
Donde exista una escuela, existirá la economía informal.
Aunque es mal vista en términos sociales y económicos, es un hecho que la economía informal alrededor de la UACM Cuautepec ayuda a los estudiantes a salir adelante.
Es el caso de Gloria, nutricionista titulada, quien tiene un negocio de dulces y también cursa una segunda licenciatura en la UACM Cuautepec.
“Yo salí de mi casa desde los 19 años y me fuí a vivir sola, eso me hizo que tuviera que trabajar por ser la única manera de poder concluir mis estudios”, declaró Gloria, quien tiene un puesto de dulces que se ubica frente al plantel.

“No tienes un seguro, no tienes vacaciones, no tienes prestaciones; si trabajas generas, si no trabajas no generas” explica la uacemita Gloria al preguntarle sobre la formalidad de su trabajo.
Actualmente, la comerciante sigue matriculada en la carrera de Protección Civil y Gestión de Riesgos en la UACM, pero aún no la termina. Solo menciona que está en pausa.
Aparte de este puesto de dulces, Gloria trabaja viernes y sábado en un hospital ejerciendo su carrera como nutricionista; su labor consiste en ser consultora de cabecera, es decir, quien lleva el control de las dietas y metabolismo de los pacientes.
Desafortunadamente, menciona que este trabajo tampoco es un empleo estable, pues solo la contratan por honorarios.
Aunque no son los trabajos con los que sueñan, estos empleos ayudan a los universitarios a continuar y concluir sus estudios.
Otro caso similar es el de Isa, estudiante de octavo semestre de la carrera de Arte y Patrimonio Cultural.

Desde hace un año ella trabaja en la fotocopiadora Copiláser, ubicada frente al plantel.
Para ella manejar el tiempo entre sus actividades escolares como laborales no resulta complicado, pues ha aprendido a gestionar su tiempo.
El empleo, señala, Isa, le facilita pagar sus pasajes o la comida.
“(Me ayuda el trabajo) Con las lecturas que me han llegado a facilitar, o económicamente para pagar mis pasajes, o mis comidas”, comentó la uacemita.
Gabriela, estudiante de octavo semestre, cursa la carrera de Ciencias Sociales en la UACM, y vende dulces y frituras al interior de la escuela.

Aunque lo hace para continuar con los estudios, sabe que puede tener problemas con la administración.
“Somos muchos los que nos dedicamos a lo mismo, entonces siento que no hay muchos ingresos para todos”, describe la estudiante.
Gabriela menciona que la idea de iniciar la venta de dulces en las instalaciones de la escuela surgió al terminar la pandemia de covid-19 como una manera de obtener recursos ante las carencias económicas que enfrenta.
La actividad económica también beneficia a quienes viven alrededor de las escuelas.
«A veces cuando uno pone un negocio es como una monedita al aire, un volado”, menciona Noé Páramo Hernández, propietario de la fotocopiadora Copiláser, que se ubica frente al plantel UACM Cuautepec.
El propietario de la fotocopiadora dice que su trabajo sí es un empleo formal y que cuenta con otros establecimientos iguales cerca de otras escuelas.
“Mientras haya clases aquí, yo pienso que sí” así menciona Páramo Hernández al preguntarle si considera que su trabajo es estable para el futuro.
También, señala que aunque durante la pandemia de covid-19 los estudiantes dejaron de ir a clases presenciales, él nunca pensó en cerrar el negocio.
Podría decirse que, siempre que exista una escuela habrá un lugar en donde la gente pueda emprender un negocio, expresa Páramo Hernández.
En el caso del microempresario, él tiene 25 años de tener un negocio que le ayuda a mantenerse y da servicio a estudiantes, docentes y administrativos de la UACM.
La autora es estudiante de la carrera de Comunicación y Cultura de la UACM Plantel Cuautepec. Esta nota fue realizada como parte de la asignatura de Periodismo Escrito, Géneros Periodísticos
